Hay platos que se comen… y hay platos que te atrapan antes incluso de probarlos. Y en eso estamos, porque esta receta, desde que empieza a cocinarse, ya te está contando algo: aromas que llenan la cocina, ese fondo especiado que despierta el apetito y una promesa clara de que aquí pasa algo distinto.

Las albóndigas de cerdo de Leduan son muy jugosas, pero para este plato necesitamos un toque de potencia que las eleve, y ahí aparece la harissa: no como un golpe de picante sin sentido, sino como una capa de sabor profunda, cálida, con carácter. El tomate recoge todo eso, lo ordena, lo hace redondo, casi sedoso. Y justo cuando la intensidad alcanza su punto, entra el yogur, fresco y cremoso, equilibrando, bajando el volumen sin apagar la emoción. Todo tiene un porqué, todo está en su sitio.

PREPÁRALO

Dora las albóndigas
En una sartén amplia con un chorrito de aceite (virgen extra, por supuesto), dóralas por fuera (no hace falta que se cocinen del todo). Resérvalas.

Haz la salsa de tomate con harissa
En la misma sartén:

  • Sofríe la cebolla y el ajo hasta que estén blandos.
  • Añade el tomate triturado y cocina unos 10 minutos.
  • Incorpora la harissa y mezcla bien. Ajusta de sal y añade el azúcar si lo ves necesario.

Cocina todo junto
Devuelve las albóndigas a la sartén, tapa y cocina a fuego medio-bajo unos 15-20 minutos, hasta que estén tiernas y bien impregnadas de la salsa.

Prepara la salsa de yogur
Mezcla el yogur con limón, aceite, sal, pimienta y la menta picada.