Este plato combina lo mejor de una receta contundente con un acompañamiento lleno de sabor. El flamenquín de york Leduan es crujiente por fuera y jugoso por dentro, con ese punto salado y suave del jamón que lo hace muy fácil de disfrutar. Es una opción directa, sabrosa y muy reconocible, perfecta para quienes buscan un plato clásico con un toque diferente.

La salsa de piquillo y tomate aporta contraste y personalidad: es ligeramente dulce, con un fondo suave y un punto ácido que equilibra la fritura. Los ajos en camisa completan el conjunto con un sabor más profundo y aromático, sin resultar invasivos, aportando matices tostados que redondean el plato. En conjunto, es una propuesta equilibrada entre textura crujiente, cremosidad y sabor.

PREPÁRALO


Salsa de piquillo y tomate:
En una sartén, sofríe un diente de ajo picado con un poco de aceite de oliva. Añade 4-5 pimientos del piquillo troceados y cocina un par de minutos. Incorpora 200 g de tomate triturado y deja cocinar a fuego medio durante 10-15 minutos. Tritura la salsa hasta que quede fina y ajusta de sal.

Ajos en camisa:
En otra sartén o al horno, cocina varios dientes de ajo sin pelar (con piel) con un chorrito de aceite y una pizca de sal, hasta que estén tiernos por dentro y ligeramente dorados por fuera.

Flamenquines:
Fríe los flamenquines de york en abundante aceite caliente hasta que estén dorados y crujientes. Retira y deja escurrir sobre papel absorbente.

Presentación:
Sirve el flamenquín acompañado de la salsa caliente y los ajos en camisa al lado.