Una receta muy sencilla y fácil de hacer, que combina sabor, textura y un punto tradicional muy reconocible. Las lagrimitas de pollo de Leduan son tiernas por dentro y crujientes por fuera, lo que las hace perfectas como base del plato para encarjarlas con una gran variedad de complementos y guarniciones.

El pisto aporta jugosidad y un perfil vegetal que equilibra el conjunto, con el dulzor natural de las verduras y el tomate bien integrado. El huevo frito es el remate: añade cremosidad y un extra de sabor cuando se rompe la yema y se mezcla con todo. En conjunto, es un plato completo, equilibrado y muy apetecible, ideal tanto para el día a día como para una comida más especial.

PREPÁRALO

Pisto:
En una sartén amplia, sofríe media cebolla picada con aceite de oliva. Añade medio pimiento verde y medio rojo en dados, y cocina unos minutos. Incorpora un calabacín troceado y cocina hasta que esté tierno. Añade 200 g de tomate triturado, salpimenta y deja cocinar a fuego medio-bajo durante 15-20 minutos, removiendo de vez en cuando.

Lagrimitas de pollo:
Cocínalas en freidora, horno o Airfryer hasta que estén doradas y crujientes. En este caso, vamos a freirlas y al retirarlas, las dejaremmos escurrir unos minutos en papel absorbente.

Huevo frito:
Fríe los huevos en aceite caliente hasta que la clara esté cuajada y la yema quede líquida.

Presentación:
Sirve una base de pisto, coloca encima las lagrimitas de pollo y corona con el huevo frito.