Esto es una gozada que de vez en cuando hay que permitirse, puro impacto visual y sabor directo. Es una burger contundente, con doble carne que aporta jugosidad y presencia, acompañada de una buena cantidad de queso fundido que suma cremosidad y potencia. No es una hamburguesa ligera: está pensada para quien busca darse un homenaje con un producto e calidad.
El guacamole introduce un contraste clave, aportando frescura, untuosidad y un punto vegetal que equilibra la grasa de la carne y el queso. La cebolla caramelizada, por su parte, añade ese toque dulce y profundo que redondea el conjunto y hace que todos los sabores encajen. Resultado: una combinación equilibrada dentro de su contundencia y un verdadero placer para la vista y el paladar.

PREPÁRALO
Carne:
Cocínalas hasta tu punto favorito en plancha, grill o sartén bien caliente, salpiméntalas y añade un poco de aceite (virgen extra, por supuesto)
Queso:
Coloca lonchas de queso sobre cada hamburguesa en el último momento para que se fundan con el calor.
Cebolla caramelizada:
Corta una cebolla en juliana y cocínala a fuego medio-bajo con un poco de aceite y sal durante 20-25 minutos, removiendo, hasta que esté dorada y dulce.
Guacamole:
Machaca aguacate con sal, unas gotas de limón y, si quieres, un poco de cebolla y cilantro picado.
Montaje:
Tuesta ligeramente el pan. Coloca una base de guacamole, añade la primera hamburguesa con queso, luego la segunda, incorpora la cebolla caramelizada y corona con más queso fundido si quieres potenciar el efecto.
«Para disfrutar sin prisas… y probablemente con servilletas cerca»
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